Estar en el centro es igual que estar en los márgenes
Los mandalas y los mantras son parte de los ejercicios para meditar. Quien medita según una parte de la cultura que se dedica a estos temas, busca su centro. Yo afirmo que no busca lo axiológico interno, quien se sumerge en ese detener o dejar pasar al pensamiento. Porque si se fijan en el mandala que acompaña este ensayo, la búsqueda que se establece entre él y el lector, lo obliga a estar en el centro pero también en sus márgenes.
En el margen habita lo que no tiene poder, aquello que parece no tener sentido porque no está conectado con la coherencia que somos en el centro, pero somos tan miserables como reyes de la abundancia; el ser humano puede ser tierno (el margen) y el mismo tiempo cruel (el poder) en un paseo cotidiano. Qué soy de todo eso dice el personaje de la Maga (Cortázar), sin descubrirlo. Quien se detiene frente a un mandala, debe pasear desde el centro a su margen y gozar sin detenerse. Muchos después le llegará la gran pregunta, se descubrirá que estaba construyéndola, el no saber de dónde viene lo hace lo hace fuerte.




Comentarios sobre Estar en el centro es igual que estar en los márgenes
Me encanta tu blog, me enseña muchisimo. Sigue asi :)
Es genial!!! Estoy aprendiendo muchisimo con tu blog,de verdad te lo digo ;)